martes, 3 de abril de 2007

1965 LUCINA DE SANTIAGO


Entrevista con Lucina de Santiago..... Reina de la Feria 1965


P.- Cuéntenos de lo que usted se acuerda cuando el desfile
R.- Cuando fue el desfile, que ella fue elegida reina, Rodríguez Elías envió un carruaje, tirado por caballos. Para mí eso fue muy significativo, yo tenía poca edad. Ella se subió al carruaje y fue un paseo por toda la ciudad. Ella y la princesa –Rosa María Jasso. A mí se me hacía muy bonito porque entonces les daban mucho su lugar en todos los eventos, en las corridas de toros, en los deportes –básquetbol, fútbol– su entrada siempre fue triunfal. Todo mundo se paraba y aplaudía. La primera vivencia que yo tengo fue cuando el último cómputo. Ella trabajaba en el Seguro y salía a las 9 de la noche del consultorio. Había una tiendita en la esquina de la casa de mis padres, en la Justo Sierra. Cuando ella salió estaban transmitiendo el evento del voto, en la Alameda Trinidad García de la Cadena. Lógico que ella pasó por ahí, pero en vez de quedarse en la casa donde estábamos los hermanos y mis papás escuchando el radio, ella no quiso escuchar, se salió a la tienda de don Ramoncito a tomarse un refresco mientras pasaba el evento.
Cuando salió ella triunfadora, la anunciaron: “Lucy Primera” y era muy bonita la publicidad que se daba en aquel tiempo en el radio. Antes de eso, en el radio los hacían publicidad –“Nuestra reina, ¿quién será?¿Quién crees que ganará?” Era el comercial. Se preguntaban uno al otro –“¿Quién crees que ganará?” –“¡Hombre ni me lo preguntes, Lucy triunfará!” Y así era durante meses.
Cuando ya anunciaron ganó Lucy, fuimos por ella, estaba muy nerviosa, gritó, se emocionó, y yo –tenía seis años- recuerdo que me asomé a la puerta y veo bajar a la gente corriendo del Callejón de Ledesma, Correa, a felicitar a Lucy. La casa se llenó de gente, llegaron los mariachis. Era el pueblo, nadie los movía, ellos solos llegaban. Ahí no había representantes de ningún político, el pueblo mismo la eligió. El voto costaba 20 centavos. Y así fue, es lo que me acuerdo.
P.- Y en comparación de los de aquel tiempo a lo que ahora estamos viviendo, a usted que opinión le merece.
R.- Yo pienso que a estas fiestas del pueblo, ya se las robó el gobierno, ya se las robaron los que dirigen el gobierno de Zacatecas, porque la fiesta es del pueblo y en realidad poco participamos como pueblo. Nos imponen a la reina. Nos imponen precios, nos imponen muchos festejos que ya son diferentes y antes no, el pueblo era el que elegía y el que disfrutaba.
P.- Y no será que como ahora la ciudad de Zacatecas ya tiene más habitantes, eso haya influido de alguna manera.
R.- Pues aún así no se debería perder la raíz, los inicios. Hay pueblos, hay barrios –es cierto que hay colonias nuevas- pero hay barrios que no se olvida uno de aquellos tiempos. Todo el Centro Histórico de ahora, todavía hay gente que se acuerda de aquellos tiempos bonitos. Ahora, desgraciadamente, son muy bonitas las muchachas, son muy lindas, pero no se sabe ni quien las escoge, ni porque salen, nada. Ya no es aquella emoción. Ahora son reinas nada más para cumplir un programa.
P.- Me dice que usted que tenía mas o menos como seis años en aquel tiempo, tiene muy buena memoria. Porque no nos platica como era el primer recuerdo que tenga usted de Zacatecas.
R.- El primer recuerdo que yo tengo es que todos nos conocíamos, todo era más tranquilo, más bonito, las calles... quizás sí le faltaba mucho adelanto, pero había mucha calidad humana. En la calle siempre había niños jugando, lógicamente no había tanto tráfico, pero las personas se distinguían por su calidad humana. Éramos más nobles, éramos más humanos. Ahora, hay mucha gente de fuera, ya toda la gente es desconocida. A mí me gustaba ir a los toros, a los eventos y veía a todas las personas y las conocía y ahora ya no conozco a nadie. La mayoría ya se perdió.
P.- Y regresando el tiempo, ¿cómo se acuerda que era su calle, Estaba empedrada, pavimentada, adoquinada?
R.- Mi calle estaba empedrada, tenía poca luz. Mi barrio era la Calle de Abajo –Víctor Rosales- tenía dos o tres focos, pero salía yo a jugar a la pelota a media mañana. Los vecinos éramos como una familia grande. Yo recuerdo que Lucy entraba a las dos de la tarde a trabajar al Seguro Social, y cuando el pueblo le hizo favor de escogerla para reina, pues ella invertía su sueldo en su ropa, en su persona. Ella fue muy elegante, muy distinguida, y mi madre muy hábil, porque diario le hacía un peinado diferente –en aquel tiempo se usaban los peinados con laca, crepé y todo eso. Recuerdo que Lucy se empezaba a arreglar desde las 11.30 o 12 del día, y todos los hermano alrededor de ella, uno le llevaba las medias, otro le limpiaba los zapatos, porque después de que fue reina, su salida cotidiana al trabajo era un show. Salía de la casa y estaban las vecinas y personas que sabían que iba a salir, nada más para verla. Había un camioncito de la Universidad, don Felipe era el chofer y le hacía favor de darle ride, y se paraba él en la esquina con los estudiantes de Químicas, y le pitaba. Salía Lucy, pero haga de cuenta que salía una artista de estos tiempos, pero ella iba a su trabajo normal, pero se arreglaba muy bonito. Entonces. Se subía al camioncito y la dejaba en el Seguro, pero don Felipe lo hacía en forma gratuita porque era su corrida de todo el día: Químicas-Ingeniería. Incluso había gente, a veces, que la acompañaban al trabajo. Pero había aquello, pues no sé, le daban muy bien su lugar, la admiraban en todo ese aspecto.
P.- Y luego... se casó Lucy. O ¿cómo terminó el reinado, cómo fue el año de reinado, cómo se vestía la gente en aquel tiempo?
R.- Se peinaba y se pintaba muy diferente a la de ahora. Pues el vestido era de los años sesenta, con tacón alto, muy delgadito, faldas entalladas, línea recta, pero no minifaldas. Los vestidos amplios también. El maquillaje muy sencillo, casi siempre rayita negra nada más y los peinados altos, con mucho crepé, mucho volumen, de muchos pisos. Así era. Muchachas nobles, sencillas, naturales. Ahora a mí me da tristeza porque como yo viví eso muy cerca, me acuerdo cuando coronaron a Lucy, era un evento muy bonito, lucía mucho.
P.- ¿Y donde fue, en la Plaza de Armas?
R.- No, en el Teatro Calderón. Le hicieron una pasarela. Desconozco antes como había sido, pero de Lucy, fue una pasarela desde la entrada del teatro al estrado, Llevaba pajes, era una coronación muy bonita. Y en ninguna ocasión recibió una cosa negativa del pueblo, de la gente. Le tenían poquita envidia porque tuvo un novio guapo, llegaba de Estados Unidos y siempre que iba a la nevería y esas partes, la gente se asomaba, siempre estaban al pendiente de sus movimientos, de lo que ella hacía o no hacía. Valían las reinas. Ahora, me da mucha tristeza porque yo voy a los toros, a un evento deportivo, a un evento de feria y yo quisiera conocer a la reina y las princesas, pero no, entran como entré yo, se sientan en un lugar y van vestidas en forma normal. En aquel tiempo no, siempre que había una corrida de toros, Lucy y su princesa, iban siempre vestidas de Manolas y se suspendía lo que estuvieran haciendo para tocarles la Marcha Aída. Así era en la Plaza de Toros, en el básquetbol, en el fútbol, en donde ella entrara, siempre se hacía un relevo para que ellas entraran triunfalmente, que el pueblo supiera que ellas eran las reinas y ellas sabían lucir. Y ahora las reinas son muy bonitas, pero les falta el toque de elegancia que tenían entonces.
P.- Ese glamour
R.- Sí, ese glamour. Y su entrada, porque pues entra la Reina de la Feria, y ellas van de jeans, de chamarra de cuero... El año pasado en un evento, en los gallos, igual, yo preguntaba ¿y las reinas? Pues ya, una muchachitas abrazadas del novio y esas cosas que se me hace que no van. Llevan un papel que representan y deben de llevarlo a culminación del año, al menos de los eventos públicos.
P.- Pues díganos más, que más quiere agregar sobre este asunto.
R.- Pues es bonito recordar esos tiempos. Ojalá y usted pueda recordarle a mucha gente que tenemos esos recuerdos de cómo eran aquellos tiempos tan bonitos, tan bellos. Y las fotografías de ella.
Ella se casó, se casó muy joven, tuvo un hijo –Oscar Perales– pero yo pienso que su reinado fue lo más hermoso que le pasó en su vida. Fue lo más bonito. El gobernador de aquél tiempo, Rodríguez Elías, las sabía realzar. Sabía realzar esas cosas.
P.- Era un gobernador galante.
R.- Así es, galante y apoyaba mucho la belleza de la mujer zacatecana. Ahora no sé si el gobernador sea diferente, pero antes yo recuerdo que la mayoría de las veces iban las reinas e iba el gobernador, a la par. Y ahora pues ya no. Los cambios en ese aspecto, yo no sé a que se deban, pero la Feria de Zacatecas, debería ser siempre pensando en lo tradicional, en las raíces, lo que se hizo siempre.
P.- Le agradezco mucho

Estamos platicando ahora, con Lucy de Santiago
P.- ¿Porqué le dicen Lucina y otros nombres?
LESC.- Porque mi nombre es Lucina Eloisa de Santiago Calzada, pero siempre me han dicho Lucy, en todos los trabajos y donde quiera y me voy a morir como Lucy.
P.- Hasta cuando hizo época Lucy en Zacatecas, mujer muy elegante, guapa, bien vestida, bien peinada.
.- Y muy feliz en ese tiempo. El Sr. Campuzano, que tiene una tienda de alfombras
P.- El Pipiol
LESC.- Gracias a El Pipiol, fue muy sonada la candidatura de nosotras, de Rosa Jasso y mía; porque gracias a él que puso todo su empeño en el slogan, en la publicidad en el radio, en el periódico. El se dedicó de lleno a eso. No sé porque, probablemente en ese tiempo era miembro del patronato, o era amigo de mi papá o algo.
P.- El Pipiol es un personaje de Zacatecas.
LESC.- Él era muy animado y puso un slogan en el radio que decía “¿Quién crees tú que ganará?, Ni me lo preguntes ¡Lucy triunfará!” e inventaba muchas cosas en el periódico y en el radio
P.- Y de ahí nación la idea de que usted fuera candidata a reina de la feria y estamos hablando del año de....
LESC.- ¿De 1964?
P.- Dígame por favor, Lucy, que representó para usted ser Reina de la Feria de Zacatecas.
LESC.- Para mí representó una cosa muy bella. Para mí fue una emoción muy grande, porque en ese tiempo no era como ahora. Ahora las muchachas son más liberales, andan en más lugares. Y nosotras éramos un poco más tímidas. Yo era muy tímida en ese tiempo. Comenzaba a trabajar en el Seguro Social, eran mis primeros compañeros y de pronto, ver que invitaron para candidata a Reina de la Feria, pues fue una sorpresa muy grande.
P.- Y ¿cómo empezó su candidatura, cómo hizo la campaña. quién la guió, quién la patrocinó, quien la apoyó, quien fue el presidente de su comité, si se usaban?
Ya me dijo, para empezar, que el doctor Moreno Navia.
LESC.-Estaba el Dr. Moreno Navia. A mí me apoyaba la Coca Cola, me apoyaban los bancos.
P.- Sí, había una foto del Sr. Ríos, de Bancomer, que Dios tenga en su gloria.0
LESC.- Los bancos, los mineros, Pemex, ahorita no recuerdo, pero buscando en mis apuntes, puedo ver quienes eran,
P.- Pero usted, personalmente ¿qué sintió cuando empezó la campaña. cuando ganó el cómputo, cuando la coronaron? De todo eso cuéntenos, por favor, todo lo que se acuerde.
LESC.- Para Mí fue muy emocionante y muy honroso porque iba a representar a Zacatecas, tan querido y tan bella ciudad para mí, aquí nacimos todos, toda mi familia. Me acompañaban todas mis amigas, me acompañó la doctora Falcón –la doctora Falcón me acompañó a todas las cosas. Lupe Falcón, Martha, Licha Álvarez, mis compañeras del Seguro Social, los doctores, todos andaban conmigo.
P.- De sus compañeras del Seguro Social, ¿de quién se acuerda? Díganos nombres.
LESC.- Mis compañeras eran: Laura Soriano, Licha Álvarez, La Srita. García –que en paz descanse- la Dra. Falcón, entonces el Seguro Social era muy chico, estaba en la avenida Hidalgo, así que ahí, como tenía balcones hacia la avenida, era muy bonito porque todo lo que hacían en los portales, pues todo lo presenciábamos desde ahí. Y el Seguro Social cooperó mucho conmigo. Estaba de director el Dr. Benjamín Aguilar, que también me apoyó. Me apoyó el Seguro Social mucho.
P.- Ahora díganos que sintió cuando andaba en campaña, cuando la gente compraba el voto de 20 cts. ¿o de a cómo era?
LESC.- Yo no recuerdo de a como era, pero toda la gente me apoyaba. Yo sentí que era la candidata del pueblo porque me demostró mucho cariño, mucho entusiasmo. En los cómputos, era muy diferente a como es ahora. Toda la gente, todos los barrios, era un pleito bario con barrio, porque se peleaban por nosotras, y como nada más fuimos dos –Rosa María Jasso y yo. Pues se dividió a la mitad. Pero fue muy emocionante y llevé con mucho orgullo mi reinado y la candidatura.
P.- ¿Quién la coronó?
LESC.- Me coronó un representante del Presidente de México, invitado por el gobernador
P.- ¿El gobernador, Rodríguez Elías, que trato le dio?
LESC.- El gobernador Rodríguez Elías era una persona muy amable. Inmediatamente, me imagino, él dispuso que nosotras participáramos en todos los eventos que había, porque dijo que eso era lo que le daba realce a todos los eventos, que no participaban mucho las reinas en los eventos y que él quería que ese año las reinas fueran a todos lados. Fuimos a las regatas, al básquet, al béisbol, a los toros, al teatro del pueblo, a todos lados aquí en Zacatecas. Además fuimos a Río Grande a las coronaciones Río Grande, Sombrerete, Jalpa, Valparaíso, Villanueva y fuimos a un baile de los zacatecanos que hacían en Morelia en ese tiempo. Fuimos invitadas al baile de los zacatecanos en Morelia. No sé si todavía lo hacen.
P.- No ya no. Y usted personalmente ¿cómo se sintió al recordar como era Zacatecas en aquél tiempo o al recordar como se vestía la gente, como usaban el peinado y que usted fuera la reina?
LESC.- En aquel tiempo todo mundo se arreglaba mucho, se usaban mucho los chongos, los vestidos eran diferentes, con bolsa, con guantes, tomaba uno las cosas más en serio.
P.- Con mucho glamour y mucho protocolo.
LESC.- Sí.
P.- Y ¿cuál fue el momento más emocionante que vivió usted?
LESC.- El momento más emocionante que viví fue indiscutiblemente, cuando gané, segundo, cuando me coronaron, pero tercero, cuando fue el paseo por todo Zacatecas en los percherones que organizaba la Compañía Domecq. Fue muy bonito para nosotras. Probablemente tenga una foto de eso.
P.- Y su vestido, el vestido de la princesa, de todo eso, ¿qué se acuerda?
LESC.- cada cual se encargaba de hacer sus vestidos, pero en ese año nos dijeron que teníamos que tener un vestido para cada ocasión: dos o tres vestidos para los toros: una vez fui de manola, otra vez fui de rejoneadora. Hubo un baile en la Casa del Pueblo de los Charros, fui con una capa Ruana muy bonita, negra, que me regalaron, con una trenza... para cada ocasión llevaba una su vestido.
P.- ¿Y hubo momentos tristes?
LESC.- No, afortunadamente no hubo momentos tristes. Para mí todo fue alegría y muy emocionante porque en todas partes que me invitaban, que estaba la Banda del Pueblo me recibían con la marcha Aída, donde quiera, o que simplemente fuera pasando por la calle y que estuviera la Banda del Pueblo tocando en algún lado, que me vieran pasar. Fui una reina muy querida.
P.- ¿Y porqué se fue de Zacatecas?
LESC.- Me fui de Zacatecas por problemas económicos personales, me fui a trabajar para sacar mi finca y mi negocio adelante –puse una casa de huéspedes– además estaba enferma del corazón porque me operaron cuando tenía 20 años y se me volvió a cerrar la válvula y aquí me dijeron que ya no tenía remedio. Me fui, comencé a trabajar e inexplicablemente un día fui por un dolor de estómago y los doctores se dieron cuenta de que mi válvula andaba muy mal y en seis meses me operaron y ahorita ya estoy como una muchacha de 15, pero nomás del corazón.
P.- Eso, es lo bonito. Lucy, algo más que quiera usted agrega, algún mensaje a las personas que lean este libro.
LESC.- Pues el único mensaje que quiero darles es que recuerden Zacatecas de aquellos tiempos, que ojalá y volviera ser igual que en ese tiempo la Feria, los festejos. Desgraciadamente ahora todo es puro vino, puras pachangas de los muchachos. Antes se divertía uno muy bien, todo era familiar.
P.- Bien, pues le agradezco mucho
LESC.- Gracias a usted.

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